Nuestra historia

Una institución de cambio

A finales del siglo XIX, Bucaramanga no contaba con una institución de segunda enseñanza, por esta razón el gobierno departamental contrató en 1896 una misión de la Compañía de Jesús para fundar en la ciudad un colegio de bachillerato, el cual se llamó San Pedro Claver.

En la década de los años treinta, Bucaramanga no contaba aun con un colegio oficial de bachillerato propiamente dicho, costeado por el gobierno. Sólo existía la Escuela de Artes y Oficios, que luego se convertiría en el Instituto Técnico Superior Dámaso Zapata.

En 1935 un grupo de santandereanos entre los que se contaban Ricardo Serpa Novoa, Representante a la Cámara, Alejando Galvis Galvis, Director propietario de Vanguardia Liberal y Senador de la República, Eduardo Rueda Rueda, destacado abogado, Mario Galán Gómez y Arturo Regueros Peralta, diputados a la Asamblea Departamental, se dieron a la tarea de crear un establecimiento docente, que llenara el vacío en esta materia.

La idea de un colegio oficial se plasmó en la creación del Colegio de Santander, gracias al Proyecto de Ley presentado por Alejandro Villalobos Novoa, y otros distinguidos miembros de la sociedad santandereana, el cual se convirtió en la Ley 65 de noviembre 30 de 1935, que le asignó recursos económicos para este fin.

La Asamblea Departamental de Santander, presidida por Mario Galán Gómez, expidió la Ordenanza 37 de abril 28 de 1936, la cual creaba el Colegio de Santander.

La inauguración oficial se llevó a cabo el día 7 de agosto de 1936; y las tareas iniciaron el lunes 10 del mismo mes, en un estrecho local prestado que era propiedad de la antigua Escuela de Artes y Oficios, el cual estaba en reparación. En otras palabras, el edificio no contaba con las condiciones mínimas para el funcionamiento de una institución educativa de la envergadura planeada por sus fundadores. Sin embargo, Eduardo Rueda Rueda, Director de Educación Pública dispuso abrir allí transitoriamente el Colegio de Santander. El gobierno había decidió dotar al recién fundado colegio de un local digno, por lo que había solicitado a los jesuitas la devolución del edificio donde funcionaba el Colegio San Pedro Claver desde 1911, que había sido entregado a la Compañía de Jesús, mediante un contrato con el gobierno departamental de Santander

Tomado del libro "Colegio de Santander, Tradición y Orgullo" de David Rueda Méndez.